La Organización de las Naciones Unidas activó un plan de ayuda urgente tras las inundaciones que dejaron al menos 150 muertos en Nepal. El secretario general, António Guterres, expresó su consternación por la situación, que afecta especialmente a la región fronteriza con China. Las autoridades locales indicaron que las lluvias intensas y los desbordamientos de ríos causaron graves daños en varias zonas del país.

Más de 160 personas murieron en el país asiático, según informes preliminares. Las inundaciones, que se han prolongado durante varios días, han destruido hogares y infraestructuras, complicando la respuesta de emergencia. La ONU coordinará la entrega de suministros y apoyo médico a las áreas más afectadas.

Los equipos de rescate continúan buscando supervivientes en zonas inundadas. La situación ha generado una gran preocupación a nivel internacional, con llamados a la solidaridad y al apoyo inmediato. La comunidad internacional espera que las acciones de ayuda se aceleren para mitigar el impacto en la población local.