El país sufrió graves daños por los sismos del pasado 24 de junio, según informes oficiales. Las autoridades estiman que las necesidades de recuperación ascienden a hasta 21.000 millones de dólares. Los terremotos afectaron principalmente zonas rurales y urbanas, causando daños a viviendas, infraestructura y servicios básicos.

El gobierno ha anunciado la búsqueda de ayuda internacional para financiar la reconstrucción. Sin embargo, la situación económica del país sigue siendo compleja, lo que complica los esfuerzos de recuperación. La población local ha expresado preocupación por la falta de recursos y la necesidad de apoyo urgente.

Los expertos destacan la importancia de una respuesta coordinada para garantizar una recuperación efectiva. Aunque se han iniciado algunos proyectos de reconstrucción, la escasez de fondos y la inestabilidad política plantean desafíos significativos. La comunidad internacional sigue observando la situación con atención.