El gobernador del estado de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, anunció su salida nuevamente del cargo tras retomar funciones, en medio de fuertes críticas. La decisión se tomó tras la cancelación de una sesión en el Congreso, lo que motivó protestas de ciudadanos y empresarios que exigían su renuncia. Rocha Moya, acusado de narcotráfico en Estados Unidos, enfrenta un proceso judicial que ha generado controversia.
La presidenta Claudia Sheinbaum descartó hablar con Rocha Moya tras su breve regreso a la gubernatura y pidió al Congreso elegir un gobernador interino. Ella señaló que el gobierno federal no fue informado previamente sobre su reincorporación. Mientras tanto, el líder del PRI, Alejandro Moreno, exige que México entregue a Rocha Moya a la justicia estadounidense, afirmando que en Morena están "aterrados".
La situación ha generado una polarización en el estado. Mientras los ciudadanos y empresarios exigen su salida, el Congreso estatal se enfrenta a la tarea de elegir un gobernador interino. La decisión de Rocha Moya de dejar el cargo nuevamente refleja la tensión entre el poder ejecutivo y la oposición.
La comunidad política sigue en espera de una resolución clara sobre el futuro del estado de Sinaloa, mientras el proceso judicial en Estados Unidos continúa.




























