Un desastre natural de gran magnitud ha sacudido la frontera entre Nepal y China, dejando al menos cientos de víctimas mortales. La avalancha glacial, que se originó en la región de Gyirong, generó una señal sísmica equivalente a un terremoto de magnitud 5,1, según el Centro de Redes Sismológicas de China. El evento ocurrió a unos 20 kilómetros del puerto fronterizo, en un momento en que la zona ya estaba bajo alerta por condiciones climáticas extremas.

La riada, compuesta por hielo, rocas y sedimentos, se intensificó a medida que descendía por la ladera, arrasando todo a su paso. Los habitantes locales describen una escena de destrucción total, con edificios derrumbados y caminos bloqueados. Los helicópteros han llegado al área para evaluar el daño, pero el acceso sigue siendo difícil debido a las condiciones climáticas adversas.

El puesto fronterizo de Gyirong, uno de los principales pasos terrestres entre China y Nepal, fue completamente arrasado. Turistas y residentes que realizaban trámites de paso se vieron afectados por la fuerza de la inundación. Las autoridades continúan evaluando la situación, mientras se busca establecer el número exacto de víctimas y el alcance del daño. La comunidad internacional sigue de cerca los esfuerzos de rescate y la evaluación de los riesgos en la región.