Vladimir Cerrón, líder de Perú Libre, confirmó este jueves que mantuvo comunicación con el exmandatario José María Balcázar mientras se encontraba en la clandestinidad. La revelación surgió tras su reaparición pública, donde destacó que dicha conexión no fue un acto de evasión, sino una forma de mantener contacto con figuras políticas durante su periodo de ocultación.
Según Cerrón, su situación de clandestinidad no fue una estrategia para burlar a las autoridades, sino una consecuencia de la situación en la que se encontraba. Durante ese tiempo, afirmó haber estado a pocos metros de la policía, algo que considera una prueba de la falta de capacidad de las autoridades para detectar su presencia.
Además, el dirigente negó haber recibido apoyo de la policía o de la presidenta Dina Boluarte para permanecer en la clandestinidad. En su intervención, enfatizó que su acción fue motivada por la necesidad de proteger su seguridad y la de otros involucrados en el proceso.
Cerrón también se refirió a la figura de Óscar Arriola, criticando su postura y revelando que estuvo a solo 200 metros de la policía sin que esta lo detectara. Su reaparición generó un impacto significativo en el ámbito político peruano, reavivando el debate sobre la seguridad y la transparencia en el manejo de casos sensibles.























