El embajador de Estados Unidos en Chile, Brandon Judd, fue convocado por el Ministerio de Relaciones Exteriores para aclarar las causas del estallido social de 2019. La convocatoria se produce tras un comunicado oficial que solicita información sobre los antecedentes de los episodios de violencia del 18 de octubre de 2019. En una entrevista previa, Judd había afirmado que el movimiento social estaba vinculado a organizaciones de izquierda.
La autoridad chilena busca clarificar si hubo intervención externa en los disturbios que sacudieron el país. Judd, durante una conferencia, había señalado que los manifestantes estaban alineados ideológicamente con la izquierda. Esta declaración generó debate sobre la influencia política en el contexto del conflicto social.
La reunión entre el ministerio y el embajador busca evaluar la relación entre el movimiento y posibles factores externos. Aunque no se ha confirmado ninguna participación directa, las afirmaciones del embajador han sido objeto de análisis.
La situación sigue siendo objeto de investigación, sin que se haya establecido aún un vínculo concreto. La convocatoria refleja la preocupación por la estabilidad política en el país.





















