Una riada catastrófica ha arrasado una zona fronteriza entre Nepal y China, dejando más de 1400 personas desaparecidas y al menos 270 fallecidos. El desastre ocurrió el miércoles por la mañana en el paso fronterizo de Gyirong, en la prefectura tibetana de Shigatse, según informaron autoridades locales. El flujo de lodo y rocas, originado en Nepal, alcanzó la zona, arrasando poblaciones enteras y dejando a cientos de turistas y residentes sin rastro.
Entre las víctimas, se cuentan cientos de extranjeros, incluyendo al menos 47 estadounidenses, según fuentes oficiales. Muchos de los desaparecidos estaban en el monte Kailash, un sitio sagrado para peregrinos, o planeaban participar en el festival hindú Janai Purnima, que se celebraba el 28 de agosto. La riada, que arrastraba hielo, rocas y lodo, fue causada por el desprendimiento de un glaciar, según expertos.
Las autoridades chinas y nepalesas han iniciado operaciones de búsqueda y rescate, aunque el acceso a la zona sigue siendo difícil. La tragedia ha generado una gran preocupación internacional, con llamados a la solidaridad y al apoyo para las familias afectadas. Mientras se espera más información sobre el número exacto de víctimas, se continúa con las labores de rescate en una de las zonas más remotas del mundo.





























