El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha firmado una orden ejecutiva para cambiar el nombre del lago Ontario dentro de los Estados Unidos, en un gesto simbólico durante la escalada comercial con Canadá. La medida, anunciada el jueves 27 de agosto de 2026, busca reafirmar la identidad norteamericana en el contexto de tensiones comerciales.

La decisión se produce tras la imposición de aranceles del 50% a productos canadienses, lo que ha generado un clima de confrontación entre ambos países. Aunque el cambio de nombre no afecta la realidad geográfica, se interpreta como una declaración política. El lago Ontario, uno de los grandes lagos del mundo, se conocerá oficialmente como Lago América en documentos estadounidenses.

La medida ha sido criticada por algunos analistas como un gesto poco práctico, pero también ha sido visto como una forma de reforzar la identidad nacional en un momento de tensión internacional. Mientras tanto, el gobierno canadiense ha expresado su descontento con la decisión.