Delcy Rodríguez, presidenta interina de Venezuela, defendió públicamente la soberanía del país sobre sus recursos petroleros tras el acuerdo alcanzado con Estados Unidos. En declaraciones televisadas, insistió en que Venezuela conserva la propiedad de sus reservas, a pesar de la participación estadounidense en el sector. El acuerdo, anunciado por el gobierno interino, permite a EE.UU. Acceder a 65.000 millones de barriles de petróleo, según el presidente Donald Trump, quien lo describió como el "mayor acuerdo petrolero de la historia".

La presidenta aclaró que Venezuela recibirá 19 dólares por barril, lo que, según ella, garantiza un beneficio económico para el país. A pesar de esto, el acuerdo ha generado desconfianza entre la población venezolana, que teme por la independencia del sector energético. Rodríguez destacó que el objetivo del acuerdo es la producción petrolera, pero insistió en que el control sigue siendo nacional. Las críticas continúan, pero la defensa del gobierno interino se basa en la promesa de recuperación económica.