EE.UU. Ha firmado un acuerdo con Venezuela para asumir el control de 65 mil millones de barriles de crudo del país. La decisión se produce en un contexto de tensión entre ambos países, donde el gobierno estadounidense busca reforzar su influencia en la región. El acuerdo incluye la explotación de las reservas petroleras venezolanas, lo que podría afectar la producción nacional. Venezuela, por su parte, ha mostrado resistencia a la intervención extranjera en su industria. La operación se espera que comience en los próximos meses, según fuentes oficiales. Esta medida podría generar controversia en la comunidad internacional, especialmente en países vecinos que han expresado preocupación por la situación en Venezuela. La administración estadounidense justifica la acción como una forma de garantizar la estabilidad en el mercado petrolero.