El presidente de la República ha dado instrucciones para centralizar todas las comunicaciones oficiales desde los ministerios y entidades nacionales. Esta medida, anunciada por De la Espriella, busca mejorar la coherencia y la eficiencia en la transmisión de información gubernamental. Según fuentes cercanas al gobierno, la estrategia busca reducir la fragmentación de mensajes y asegurar que toda la información oficial provenga de fuentes unificadas.
La decisión afecta a todos los ministerios y organismos estatales, que ahora deberán seguir protocolos estandarizados para emitir declaraciones públicas. Los voceros de los distintos sectores tendrán un rol más limitado, ya que las comunicaciones serán gestionadas desde el nivel central. Esta reorganización busca también fortalecer la imagen institucional y evitar desinformación.
La medida ha generado cierta controversia entre funcionarios locales, quienes temen perder autonomía en la gestión de su comunicación. Sin embargo, el gobierno sostiene que esta centralización es necesaria para mantener una narrativa coherente en un contexto de creciente demanda por transparencia. La implementación comenzará en los próximos meses.






























