Una jueza federal nulificó la medida de suspensión de visas impuesta por la administración de Donald Trump a 75 países, entre ellos Cuba. La decisión, anunciada en un fallo judicial, declaró "ilegal" la política que se aplicó desde enero de 2017. Esta medida, conocida como "suspensión de visas", buscaba limitar la entrada de ciudadanos de ciertos países, principalmente de Oriente Medio y África, bajo la justificación de prevenir el terrorismo.

La jueza, en su decisión, señaló que la política violaba el derecho a la libertad de movimiento y que no había evidencia suficiente para justificar su implementación. Aunque la medida fue anulada, no se abrieron completamente las puertas a los inmigrantes de esos países, lo que deja abierta la posibilidad de nuevas restricciones.

La decisión ha generado reacciones en diferentes sectores, con algunos celebrando el fin de una política considerada discriminatoria, mientras otros temen que pueda ser reemplazada por medidas similares. La situación sigue siendo vigente, con posibles cambios en el futuro.