Una jueza federal de Estados Unidos anuló la política de suspensión de visas implementada por el gobierno de Donald Trump, que afectaba a 75 países, incluyendo Colombia, Brasil y Uruguay. La decisión, tomada en un tribunal federal de Nueva York, revierte una medida que había sido criticada por su impacto en la migración y la relación internacional. La jueza determinó que la política no tenía base legal sólida y era contraria a la normativa vigente. Esta decisión marca un punto de inflexión en la política migratoria del país, al menos por ahora. La medida afectaba a ciudadanos de países considerados de alto riesgo, lo que generaba controversia en el ámbito internacional. La anulación abre la posibilidad de que los procesos de visa se reanuden, aunque se espera que se lleve a cabo una revisión legal más amplia.