Colombia ha decidido cerrar 14 embajadas en el extranjero como medida política, según un anuncio hecho por el ministro de Relaciones Exteriores, Abelardo de la Espriella, el 7 de agosto. Esta decisión se tomó como parte de una estrategia para reorientar las relaciones diplomáticas del país, según informa El Financiero (news.google.com).

La medida ha generado reacciones en varios países, incluida Cuba, que acusó al ministro de alinearse con la política de presión de Estados Unidos. La Habana señaló que cerrar embajadas es un acto de subordinación a Washington, según el sitio elespetador.com. Esta crítica refleja la tensión entre Colombia y Cuba, que ha aumentado en los últimos meses.

Además, la decisión ha sido cuestionada por su impacto en la diplomacia internacional. Algunos analistas han señalado que cerrar embajadas puede afectar la capacidad de Colombia para mantener relaciones estables con otros países, especialmente en regiones donde la presencia diplomática es clave.

La medida también ha sido vista como un intento de fortalecer la relación entre Colombia y Estados Unidos, aunque no se ha confirmado oficialmente. De la Espriella ha defendido la decisión como una necesidad para modernizar la política exterior del país.