China restringió temporalmente el acceso a zonas tibetanas fronterizas con Nepal tras una riada que afectó la región. La medida, anunciada por las autoridades locales, busca garantizar la seguridad de los equipos de rescate y evitar riesgos adicionales. La riada, causada por la ruptura de un glaciar, provocó inundaciones catastróficas en el distrito de Rasuwa, Nepal, y en áreas cercanas al Tíbet.

El gobierno chino suspendió las labores de rescate en la región por el riesgo de nuevas inundaciones. Equipos de emergencia utilizan drones y modelos 3D para monitorear la situación. Además, la Federación Nacional de Sindicatos de China asignó cuatro millones de yuanes para ayudar a las comunidades afectadas.

La cifra de víctimas mortales en Nepal se elevó a casi 470, según autoridades locales. Solo tres españoles permanecen desaparecidos. En el Tíbet, las restricciones de acceso se aplican especialmente en Shigatse y Gyirong, donde las operaciones de rescate continúan bajo supervisión.

Las autoridades chinas reforzaron las medidas de seguridad en la zona para evitar nuevos incidentes. La situación sigue siendo compleja, con equipos de rescate trabajando en condiciones extremas.