Más de 400 personas murieron en Nepal tras el desbordamiento de un lago glacial en la frontera con China, según informes oficiales. El desastre, que se produjo el miércoles, fue causado por la ruptura de un glaciar que liberó millones de metros cúbicos de agua, generando una avalancha de lodo y rocas. Las autoridades nepalíes elevaron el número de muertos a 469, mientras que en la parte china de la frontera, se registraron cinco muertos y más de 550 desaparecidos.
La situación se complicó cuando se detectó un nuevo riesgo de desbordamiento en la zona, lo que obligó a suspender las labores de rescate. Las autoridades chinas informaron que el peligro de una nueva inundación es inminente, lo que ha llevado a la paralización de los equipos de emergencia. En Nepal, las autoridades rechazaron la ayuda internacional no monetaria, aunque mantienen la búsqueda de sobrevivientes.
Más de mil personas aún están desaparecidas en la zona, y el número de víctimas podría aumentar si se produce otro desbordamiento. Expertos chinos evalúan las causas del desastre y los riesgos futuros, mientras que las comunidades locales enfrentan una situación de emergencia. La región montañosa sigue bajo alerta, con la esperanza de que el clima se estabilice para permitir nuevas operaciones de rescate.


























