Una avalancha de barro y escombros, causada por el colapso de un glaciar en la frontera entre Nepal y China, ha dejado más de 600 muertos y cientos de desaparecidos, según informes preliminares. El desastre ocurrió el miércoles en la región de Kavre, donde un glaciar se derrumbó, generando una riada que arrasó aldeas y puentes. Las autoridades locales indican que el agua y los escombros inundaron áreas amplias, dificultando las operaciones de rescate.

Mientras se continúa con los esfuerzos de búsqueda, se ha confirmado que el desastre no fue causado por un terremoto, sino por el colapso glaciar, según el USGS. Los científicos analizan la relación entre el cambio climático y la frecuencia de estos eventos. En la zona, se ha detectado un lago de agua acumulada, que podría generar nuevas inundaciones si no se drena.

La situación ha generado una alerta en China y Nepal, donde se teme la posibilidad de un nuevo desbordamiento. Aunque el gobierno nepalí ha rechazado la asistencia internacional no monetaria, se ha iniciado un esfuerzo conjunto entre ambos países para evaluar el riesgo y mejorar la infraestructura en la zona.

Las familias afectadas han compartido testimonios impactantes, describiendo cómo se vieron atrapadas en sus hogares y lograron escapar a duras condiciones. Mientras se espera la evaluación final del daño, se prevé que el número de víctimas aumente.