Nueva York lanzó un proyecto para garantizar la transparencia en las fotos de viviendas publicadas en el mercado inmobiliario. La iniciativa obliga a agentes y propietarios a marcar con un aviso cuando se han editado las imágenes digitales de inmuebles en venta o alquiler. El objetivo es evitar engaños y dar a los compradores información precisa sobre el estado real de las propiedades.

El proyecto estatal exige que las imágenes editadas incluyan una etiqueta clara que indique las modificaciones realizadas. Además, los vendedores deberán proporcionar las fotos originales sin alteraciones. Esta medida busca combatir la manipulación visual que puede influir en las decisiones de compra.

La medida se enmarca en un esfuerzo por modernizar el sector inmobiliario y mejorar la confianza entre compradores y vendedores. Aunque aún no se ha establecido una fecha de implementación, la iniciativa refleja una tendencia creciente hacia la regulación de la edición digital en el ámbito inmobiliario.