El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que la guerra con Irán terminará "inmediatamente después" de las elecciones legislativas, que se celebrarán en noviembre. En declaraciones a medios, Trump acusó al régimen iraní de intentar influir en los comicios para favorecer a legisladores que apoyen el desarrollo de armas nucleares. Aunque no descartó una posible solución diplomática, insistió en que su gobierno prioriza una salida militar.

Trump también mencionó la tensión en el estrecho de Ormuz, donde ha habido enfrentamientos entre fuerzas estadounidenses e iraníes. Según informes, el ejército estadounidense destruyó varios barcos iraníes, mientras que la Guardia Revolucionaria iraní lanzó misiles contra buques navales estadounidenses. Estos incidentes reflejan la escalada de hostilidades en la región, que Trump atribuye a la presión ejercida por Estados Unidos.

Las declaraciones de Trump coinciden con una postura más dura hacia Irán, que ha sido criticada por su política nuclear y su influencia en el Medio Oriente. Aunque el mandatario no ha confirmado una retirada total de las operaciones militares, su promesa de terminar el conflicto tras las elecciones ha generado expectativas sobre el futuro de las relaciones entre Estados Unidos e Irán.