Un experto en cardiología de Estados Unidos ha alertado sobre los riesgos de dormir en ambientes con temperaturas elevadas. Oscar Cingolani, médico de la Universidad Johns Hopkins, explica cómo las noches calurosas pueden alterar el descanso y afectar negativamente la salud general. Según su análisis, el cuerpo humano requiere un ambiente más fresco para dormir adecuadamente, lo que influye en la calidad del sueño y en la función cardiovascular.
La temperatura ideal para dormir, según el especialista, se encuentra entre 18 y 20 grados Celsius. Dormir en ambientes más cálidos puede provocar insomnio, fatiga y un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares. Cingolani también menciona el concepto de "grasa marrón", una sustancia metabólicamente beneficiosa que se activa en condiciones específicas.
Este estudio se basa en observaciones realizadas en Estados Unidos, donde se ha detectado una correlación entre altas temperaturas nocturnas y un aumento en casos de insomnio y problemas de salud. Aunque no se ha establecido una relación directa con enfermedades graves, el experto recomienda mantener un ambiente fresco para mejorar la calidad del sueño.



























