Estados Unidos atacó dos petroleros iraníes frente a la costa de Jask, en la provincia de Hormozgan, cerca del estrecho de Ormuz, según la televisión estatal iraní. El incidente ocurre en medio de una escalada de tensiones entre los hutíes y Arabia Saudita, que también afectan el tránsito de petróleo por el mar Rojo. Estas nuevas hostilidades añaden a la ya compleja situación en Oriente Medio, donde los ataques entre Irán y Estados Unidos han disparado el precio del petróleo Brent por encima de los 100 dólares por barril.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que la resolución del conflicto provocaría una caída inmediata en los precios del combustible. Sin embargo, la escalada de violencia en la región ha generado incertidumbre en los mercados internacionales. La tensión entre Irán y Estados Unidos, junto con los conflictos en el mar Rojo, ha reducido el paso de buques por el estrecho de Ormuz, una ruta clave para el transporte de petróleo.
La situación pone de manifiesto la volatilidad del mercado energético, con consecuencias para economías dependientes del petróleo. Los analistas observan que el precio del Brent, que supera el umbral psicológico de 100 dólares, podría seguir subiendo si no se alcanza un acuerdo de paz en la región. La comunidad internacional sigue de cerca los movimientos en Oriente Medio, donde el riesgo de escaramuza aumenta con cada nuevo incidente.



























