En el 25º aniversario de los atentados del 11 de septiembre de 2001, Donald Trump pronunció un discurso en el Pentágono, lugar donde el vuelo 77 de American Airlines impactó en 2001. Durante su intervención, el presidente destacó la importancia de recordar el pasado para fortalecer el presente. Trump afirmó que Estados Unidos nunca olvidará el "momento de inmensa y horrible maldad" y que por eso lucha contra amenazas como Irán.

El mandatario defendió la guerra iniciada por su administración contra Irán, asegurando que la República Islámica nunca obtendrá un arma nuclear. Aunque otros líderes como Biden, Obama y Bush participaron en ceremonias en Nueva York, Trump eligió el Pentágono para su discurso, lo que generó comentarios sobre su ausencia en la ciudad donde ocurrieron los ataques.

La conmemoración incluyó homenajes a las víctimas y un llamado a la vigilancia contra el terrorismo. Trump insistió en que las debilidades del pasado han hecho a Estados Unidos más fuerte, un mensaje que se enmarca en su política de confrontación con adversarios internacionales.

La ceremonia en el Pentágono fue más reducida que la de Nueva York, lo que reflejó una estrategia diferente para conmemorar el trágico evento.