Una megacatástrofe en la frontera entre Nepal y el Tíbet dejó al menos 160 muertos y cientos de personas desaparecidas. Según informes, una crecida repentina, acompañada de una avalancha y deslizamientos de tierra, arrasó con poblaciones enteras en minutos. Las autoridades locales y científicos investigan la causa exacta del desastre, que podría estar relacionado con un desprendimiento de hielo o un sismo.

Equipos de rescate movilizados con helicópteros militares y privados buscan a los desaparecidos y rescatan a los incomunicados. El gobierno de Nepal declaró las zonas afectadas como área de desastre por tres meses. Se ofrece atención médica gratuita a los heridos.

Más de 150 personas murieron en el incidente, y cientos de turistas están aún en busca y rescate. Las carreteras, puentes y centrales eléctricas fueron arrasadas, complicando la respuesta inmediata.

El gobierno activó las líneas consulares en China e India, tras el desborde que dejó al menos 160 muertos en Asia. La situación sigue siendo crítica, con la comunidad internacional siguiendo de cerca los esfuerzos de rescate.