El ministro iraní de Exteriores, Abbas Araqchi, afirmó que el retorno a la diplomacia con Estados Unidos "no es imposible", aunque reiteró que "la presión no funciona". Esta declaración se da en un contexto donde Washington busca profundizar el aislamiento económico del país mediante sanciones y restricciones.

Mientras tanto, el ministro iraní de Petróleo, Mohsen Paknejad, confirmó que las exportaciones de petróleo continúan sin interrupción a pesar de las medidas impuestas por Estados Unidos. Esta resistencia económica se contrapone a las acciones de Washington, que busca usar la reunión del G20 para insistir en el cumplimiento de las sanciones.

Un funcionario del Departamento del Tesoro estadounidense reveló que Estados Unidos utilizará las conversaciones financieras del G20 para presionar a otros países sobre el tema. Paralelamente, el presidente estadounidense, Donald Trump, publicó un mapa en su red social mostrando el estrecho de Ormuz como "nuevo" territorio estadounidense, en un gesto simbólico en medio de la tensión con Irán.

La situación refleja una confrontación diplomática y económica entre ambos países, con Irán manteniendo su postura de resistencia y Estados Unidos buscando nuevas herramientas para limitar su influencia.