El presidente francés, Emmanuel Macron, respaldó nuevas medidas coercitivas unilaterales contra Rusia tras la acusación alemana de su participación en un incidente con drones en el aeropuerto de Leipzig. La tensión entre Occidente y Moscú se intensifica tras el ataque, que se atribuye a Rusia por parte del gobierno alemán.
Alemania identificó a dos sospechosos en relación con el ataque híbrido contra Leipzig, donde se encontraron sistemas no tripulados con explosivos. El gobierno alemán responsabilizó a Rusia del incidente, acusándola de manipular pruebas y de cometer «otro error grave».
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el primer ministro holandés, Mark Rutte, se alinearon con Alemania y advirtieron a Rusia de más presión y posibles sanciones. Ambos destacaron la necesidad de garantizar la seguridad de la población y de no detener la acción contra el bombardeo de Ucrania por parte de Rusia.
La UE señaló que el ataque en Leipzig parece «terrorismo patrocinado por el Estado», lo que refuerza la postura de Occidente contra Moscú. La situación se complica con la prueba alemana de un misil balístico en el Atlántico Norte, que se interpreta como una respuesta a la tensión.




























