Maduro solicita a un juez federal estadounidense que desestime cargos penales relacionados con el tráfico de drogas. El mandatario venezolano, en una declaración pública, reclama su inmunidad como jefe de Estado, argumentando que los cargos son injustos y no tienen fundamento legal. Esta petición surge en medio de tensiones diplomáticas entre Venezuela y Estados Unidos, donde las relaciones han sido marcadas por acusaciones mutuas sobre violaciones a las normas internacionales.

El Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) había anunciado previamente que el acuerdo energético con Estados Unidos cumple con las normas constitucionales y los lineamientos del comandante Hugo Chávez. A pesar de esto, Maduro enfrenta acusaciones internacionales por su rol en la gestión de la crisis venezolana. La solicitud de inmunidad judicial refleja la complejidad de las relaciones entre ambos países, donde las cuestiones legales y políticas se entrelazan.