El presidente ruso, Vladimir Putin, confirmó durante el Foro Económico Oriental en Vladivostok que las fuerzas ucranianas sufren entre 8.000 y 12.000 bajas mensuales en el frente contra las tropas rusas. Esta cifra, revelada en un discurso oficial, refleja la intensidad de los combates en el este del país. A la vez, Rusia admitió daños en su infraestructura petrolera debido a los bombardeos ucranianos, aunque el líder insistió en que aún existe margen para una negociación de paz.
Mientras tanto, el gobierno ruso anunció la captura de cuatro nuevas localidades en las regiones de Járkov y Donetsk, reforzando su control en el este de Ucrania. Sin embargo, Moscú rechazó cualquier diálogo para terminar la guerra, exigiendo la rendición de Ucrania. Paralelamente, se reportaron nuevos ataques contra instalaciones de defensa en Múnich, atribuidos a una campaña de sabotaje atribuida a Rusia.
En otro frente, China y Rusia acordaron un nuevo corredor de transporte hacia la Ruta Marítima del Norte, un paso clave para la logística comercial. A pesar de los avances militares, la guerra continúa con un alto costo humano y material. La situación se mantiene en tensión, con múltiples frentes abiertos y una escalada de violencia.




























