El tránsito marítimo por el estrecho de Ormuz se redujo drásticamente el fin de semana, según informó Prensa Latina. Esta situación se produce en medio de una nueva escalada de tensiones entre Estados Unidos e Irán, que incluyó ataques a buques en el área. El estrecho, clave para el comercio internacional, ha visto una disminución significativa en el movimiento de mercancías y embarcaciones.
Las autoridades locales han confirmado que el flujo de tráfico ha sido muy limitado, lo que ha generado preocupación en el sector marítimo. Esta situación se suma a las negociaciones bloqueadas entre Estados Unidos e Irán, que han estado en punto de ruptura en las últimas semanas.
La tensión ha aumentado tras una serie de incidentes en el estrecho, donde se han reportado ataques a buques de carga, lo que ha llevado a una respuesta militar más activa por parte de Estados Unidos. Esta situación ha afectado a la logística global, especialmente en la región del Golfo Pérsico.
El impacto económico se ha sentido en varios países que dependen del estrecho para el transporte de petróleo y otros bienes. Aunque no se han reportado daños graves, la incertidumbre continúa, con el riesgo de una escalada aún mayor.



























