El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reafirmó este martes que el estrecho de Ormuz es un "nuevo territorio estadounidense", en medio de tensiones con Irán. Esta declaración, publicada en su red social Truth Social, ha generado reacciones internacionales. Irán, por su parte, condicionó la reapertura del estrecho a la eliminación de las sanciones impuestas por Estados Unidos, según el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Qalibaf.

La postura de Trump ha profundizado las tensiones con Teherán, que considera el estrecho como una vía estratégica clave. La decisión del mandatario estadounidense ha sido vista como una amenaza por parte de los omaníes, quienes destacan la importancia del estrecho para la región. Mientras tanto, el precio del petróleo de Texas subió un 0,86% en la apertura de la bolsa, reflejando la incertidumbre generada por la situación.

La comunidad internacional observa con preocupación la escalada de hostilidades. Una encuesta reciente indica que el 80% de los estadounidenses cree que la intervención en Irán se prolongará. A pesar de las tensiones, no se ha confirmado ninguna acción militar directa. La situación sigue siendo un punto de roce entre las potencias regionales.