EE.UU. Y Canadá no lograron un acuerdo comercial, lo que permite que entren en vigor aranceles del 50% sobre productos canadienses. Las negociaciones fracasaron tras semanas de discusiones, dejando a Ottawa sin una solución a las demandas estadounidenses. El presidente Donald Trump impuso estos aranceles sobre unos 20.000 millones de dólares en bienes canadienses, tras el rechazo de Ottawa a un pacto considerado desfavorable.
Canadá, liderado por el primer ministro Justin Trudeau, rechazó cerrar un acuerdo que consideró injusto y antieconómico. Mark Carney, exgobernador del Banco de Canada, señaló que Ottawa intentará igualar los aranceles estadounidenses "dólar a dólar". Aunque las conversaciones continuaron hasta la última hora, no hubo consenso sobre los términos.
La tensión comercial entre ambos países se intensifica, con impactos en sectores clave como la agricultura. México expresó preocupación por las medidas estadounidenses contra la fresa, un producto importante para su exportación. La situación refleja un desgaste en las relaciones comerciales entre los países del norte de América.
Los aranceles, que entraron en vigor, afectan directamente a productos como carne, lácteos y frutas. La falta de acuerdo pone de relieve las diferencias en las prioridades económicas entre Washington y Ottawa, complicando la cooperación en un contexto global de incertidumbre.



























