Trabajadores funerarios depositaron el cuerpo de un migrante fallecido al intentar cruzar de Marruecos a Ceuta el 21 de agosto de 2026. Tres semanas después, 18 cuerpos sin identificar fueron enterrados en tumbas numeradas en Ceuta. Una ONG marroquí exige que se detengan las sepulturas para intentar identificar y repatriar los cuerpos.

La crisis migratoria persiste en la frontera entre Marruecos y Ceuta. España rechaza las pretensiones de Marruecos sobre la soberanía de Ceuta y Melilla, afirmando que son parte de su territorio. El Ministerio de Exteriores español recordó que las ciudades forman parte de la integridad territorial y la soberanía española.

Marruecos reitera su "derecho histórico" sobre Ceuta y Melilla, lo que ha generado tensión. El gobierno español mantiene una postura firme, aunque su respuesta ha sido tibia. La situación ha llevado a una nueva crisis migratoria, con miles de personas entrando en Ceuta.

El gobierno español estudia reformar la ley de extranjería para facilitar repatriaciones. La tensión entre ambos países se intensifica, mientras las autoridades locales intentan gestionar la crisis.