El presidente Daniel Noboa ha ampliado el estado de excepción en Ecuador y activado un nuevo toque de queda en cuatro provincias, en respuesta al aumento alarmante de la violencia. Según datos oficiales, el país registró 9.300 asesinatos en 2025, un récord que preocupa al gobierno y a la población. Esta cifra refleja un incremento significativo en el conflicto armado interno, lo que ha llevado a medidas más estrictas para garantizar la seguridad.
Las autoridades han justificado la extensión del estado de excepción como una medida necesaria para contener la escalada de violencia. Las provincias afectadas incluyen zonas con altos índices de criminalidad, donde los grupos armados han intensificado sus actividades. El gobierno ha anunciado que seguirá monitoreando la situación y podría tomar nuevas medidas si la situación no mejora.
La población, por su parte, ha expresado preocupación por la seguridad y el impacto en la vida cotidiana. Muchos ciudadanos han llamado a la necesidad de una solución política para acabar con el conflicto. Mientras tanto, las autoridades continúan con sus operativos para reducir la violencia en el país.






























