Una violenta riada, causada por el colapso de un glaciar, ha azotado la zona fronteriza entre Nepal y China, dejando un saldo de más de 550 fallecidos y más de 1.500 personas aún desaparecidas. El fenómeno, conocido como GLOF, se ha convertido en una amenaza creciente en las zonas montañosas, especialmente en los Andes, debido al deshielo acelerado provocado por el cambio climático.
El colapso del glaciar Langtang Lirung ha generado una ola de agua y rocas que ha destruido infraestructuras y asentamientos. Según las autoridades, más de 3.200 personas han sido rescatadas y atendidas, mientras que alrededor de 80 heridos reciben tratamiento en hospitales del Valle de Katmandú. Sin embargo, el número de desaparecidos sigue en aumento, con cifras que superan los 1.500.
Las autoridades nepalinas han elevado el número de víctimas fatales a más de 550, mientras que los medios chinos confirmaron previamente cinco muertos, lo que eleva el saldo provisional a 584. El gobierno de Nepal ha pedido a India y China 42 puentes portátiles para facilitar el rescate en las zonas afectadas.
El fenómeno ha sido analizado por científicos que alertan sobre el aumento de riesgos en la región debido al cambio climático. La riada ha destruido o dañado al menos 35 puentes y 45 pasarelas, dificultando el acceso a las zonas afectadas. Las operaciones de rescate continúan, pero la situación sigue siendo crítica.





























