El Rey Harald V de Noruega falleció el viernes 28 de agosto a los 89 años en el Hospital Universitario de Oslo tras una infección en la sangre. La noticia fue anunciada por el Palacio Real, que confirmó la muerte del monarca tras semanas de hospitalización. Harald V, quien gobernó Noruega durante más de tres décadas, era conocido por su estabilidad y su papel en la consolidación de la monarquía noruega en la segunda mitad del siglo XX.

Su hijo, el Principe Sucesor Haakon VIII, asumirá el trono el martes 1 de septiembre en una ceremonia ante el Parlamento. Esta transición ocurre en un contexto de tensiones familiares, tras dos escándalos que han puesto a la Casa Real bajo escrutinio. Aunque el nuevo rey, de 53 años, hereda el lema "Alt for Norge", su reinado comenzará en un momento de desafíos internos.

La muerte de Harald V ha sido condenada por el Papa Francisco, quien envió sus condolencias al nuevo monarca. La familia real, que ha enfrentado críticas en los últimos años, ahora se enfrenta a la tarea de mantener la estabilidad en un país donde la monarquía sigue siendo un símbolo importante.

El funeral del Rey será celebrado en Oslo, donde su legado se recordará tanto por su liderazgo como por su vida personal, marcada por una relación duradera con la reina Sonja.