El ministro marroquí de Obras Públicas y Agua, Nizar Baraka, reafirmó este jueves la reclamación del país sobre Ceuta, insistiendo en que Rabat no retrocederá ni un solo palmo de su territorio. Durante un mitin del partido Istiqlal, Baraka destacó la importancia de España como "socio esencial", pero subrayó que Marruecos no permitirá que se ceda ningún territorio. Esta postura se produce tras las tensiones registradas en Ceuta, donde se han producido incidentes relacionados con la gestión de la entrada de inmigrantes.
Pedro Sánchez, por su parte, defendió la gestión del gobierno en el Congreso, negando haber recibido avisos previos sobre la situación en la ciudad autónoma. Además, anunció la asignación de 180 millones de euros para reforzar la seguridad en la frontera. El líder del PP, Feijóo, advirtió que la gestión durante la entrada masiva en Ceuta podría tener consecuencias jurídicas y políticas.
La tensión entre ambos países se ha agravado tras la crisis en Ceuta, donde se han producido protestas de vecinos y una situación de inestabilidad. Sánchez ha señalado que la soberanía de Ceuta y Melilla es una línea roja que no se moverá, mientras que Marruecos insiste en su derecho territorial. La situación sigue siendo un tema de debate en el contexto de las relaciones entre España y Marruecos.
























