El presidente del Gobierno intentó calmar a sus socios en una reunión interna, pero la tensión sobre Marruecos no se disipó. Los líderes del Partido Popular y Unión, por su parte, rechazaron las propuestas de Sánchez, señalando que no se respetaron sus posiciones. La discusión se centró en la relación con Marruecos, donde el Ejecutivo busca avanzar en temas de cooperación. Sin embargo, los socios del gobierno consideran que las iniciativas no reflejan una estrategia clara. La situación refleja una creciente división dentro del gobierno, con desacuerdos sobre cómo abordar las relaciones internacionales. La tensión se agrava en un contexto de crisis política interna, donde cada decisión tiene un impacto significativo en la estabilidad del Ejecutivo.
Sánchez enfrenta a socios en disputa con Marruecos
























