El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, compareció ante el Congreso para defender la gestión del Ejecutivo en la crisis migratoria de Ceuta, pero su relato no logró convencer a sus socios ni a la oposición. Durante la comparecencia, Sánchez insistió en exculpar a Marruecos de la entrada masiva de migrantes a finales de julio, afirmando que no hay pruebas sólidas de una coordinación entre las autoridades marroquíes y los grupos que entraron en la ciudad autónoma. Sin embargo, tanto la oposición como los partidos de su coalición han cuestionado esta postura, señalando que las investigaciones policiales apuntan a la participación de fuerzas marroquies.

El portavoz de ERC, Rufián, acusó al Ejecutivo de mentir para ocultar la responsabilidad de Marruecos, mientras que la diputada Catherin Palomino presentó un proyecto de ley para derogar el Colegio Profesional de Artistas, un tema distinto pero que refleja la diversidad de temas abordados en el Congreso. A pesar de las críticas, Sánchez se mantuvo firme en su defensa de Marruecos, aunque su aislamiento en el Parlamento se ha hecho más evidente. La situación deja en claro la tensión entre el Ejecutivo y el resto de las fuerzas políticas en el Congreso.