El rey Haakon VIII de Noruega asumió el trono el 19 de janvier tras la muerte de su padre, el rey Harald V, anunciada en las noticias. El sucesor, de 53 años, se comprometió a respetar la Constitución y las leyes del país durante una ceremonia solemne en el Parlamento. Esta transición marca el inicio de un nuevo periodo en la monarquía noruega, que ha estado marcada por cambios y desafíos.

Mette-Marit, esposa de Haakon VIII, se convirtió en reina consortia tras la muerte de Harald V. Aunque no tiene poderes ejecutivos, su rol simbólico es importante en la vida pública. La monarquía noruega, que mantiene una forma de gobierno constitucional, ha enfrentado críticas y escándalos familiares en los últimos años.

La sucesión de Haakon VIII fue inmediata tras la muerte de Harald V, quien falleció el 17 de janvier. El nuevo rey conserva el lema "Alt for Norge", que significa "Todo por Noruega", heredado de su padre y abuelo. Durante su primer día en el trono, se reunió con los ministros del gobierno para discutir la nueva era monárquica.

La familia real noruega enfrenta aún las consecuencias de dos casos que han puesto a la Casa Real bajo escrutinio. A pesar de esto, Haakon VIII busca ganar la confianza del pueblo y mantener la tradición monárquica en un país que ha evolucionado hacia una forma de gobierno más moderna.