El presidente español, Pedro Sánchez, enfrenta creciente presión por su gestión de la crisis migratoria en Ceuta, donde se registran nuevas tensiones. El Partido Popular (PP) ha intensificado su presión sobre los socios de Sánchez para apoyar una moción de censura, buscando forzar elecciones anticipadas. La situación se ha agravado tras la comparecencia del jefe del Ejecutivo en el Congreso, donde se enfrentó a críticas por la tardanza en responder a la crisis.

La tensión se ha manifestado en la zona de Loma Colmenar, donde inmigrantes sin plaza han provocado protestas entre los vecinos. Sánchez defendió su gestión durante su intervención, negó haber recibido avisos previos sobre la entrada masiva y anunció la asignación de 180 millones de euros para reforzar la frontera. A pesar de esto, el PP advierte que la gestión puede tener consecuencias jurídicas y políticas.

El líder del PP, Alberto Núñez Quilis, ha señalado que la situación podría afectar la imagen del gobierno. Además, se ha especulado sobre la posible intervención del Rey en la crisis, aunque aún no se ha fijado una fecha. La presión por una solución rápida aumenta con el riesgo de una crisis política más profunda.