La crisis migratoria en Ceuta, considerada la más grave registrada en España, sigue sin resolver. Más de un mes después de su inicio, el problema persiste y ha surgido un informe de la Policía Nacional que señala que la dirección de la invasión fue ejecutada por personas vinculadas a las fuerzas de seguridad de Marruecos, según revela la fuente. Este hallazgo ha generado una reacción política, con Vox exigiendo que el ministro de Interior, Marlaska, y otros responsables expliquen el informe en el Congreso.
El ex general Marín Bello sostiene que lo que vive Ceuta no es una crisis, sino una invasión orquestada, que responde a una estrategia para condicionar a España y tensar la relación con Marruecos. A su vez, el informe menciona la posibilidad de injerencia de Rusia e Israel, lo que ha ampliado el debate sobre las causas de la situación.
Aunque el gobierno español ha intentado minimizar la crisis, la presión sobre Ceuta y Melilla continúa, con críticas sobre la falta de respuesta oficial. La situación refleja una complejidad política y diplomática que involucra a múltiples actores, con Marruecos en el centro de las sospechas. La tensión persiste, sin una solución clara en el horizonte.





















