El gobierno peruano declaró el estado de emergencia en la capital, Lima, y en la provincia portuaria de Callao, como medida contra la criminalidad, según anunció el Ministerio del Interior. La decisión fue tomada a un mes de la toma de posesión de la presidenta Keiko Fujimori. Esta medida busca reforzar la seguridad en las zonas más afectadas por la delincuencia, especialmente en los barrios periféricos de la capital.
El anuncio fue hecho por el gobierno en un comunicado oficial, en el que se detallaron acciones específicas para combatir la violencia y mejorar la seguridad pública. Aunque la presidenta Fujimori no ha hecho declaraciones directas sobre la medida, su gobierno ha estado implementando políticas de seguridad desde el inicio de su mandato.
Paralelamente, el gobierno también oficializó una nueva política de comunicación social llamada “Perú Responde”, que entrará en vigor a partir de la publicación de una resolución ministerial. Esta política busca unificar la comunicación oficial del Estado, asegurando que todas las entidades gubernamentales utilicen un mismo lenguaje y marco de referencia.
A pesar de las medidas de seguridad, el gobierno ha rechazado rumores sobre cambios en el gabinete ministerial, calificándolos como especulaciones sin fundamento. La presidenta Fujimori ha mantenido una postura firme ante las presiones externas, especialmente en temas relacionados con la minería y la formalización de actividades económicas.
























