Jhonsson Pulpo, alias del líder de la organización criminal "Los Pulpos", fue capturado en La Paz, Bolivia, tras una operación conjunta entre la Policía Nacional del Perú y la policía boliviana. La detención se produjo tras años de evasión, durante los cuales el presunto responsable se habría sometido a cirugías para evitar ser reconocido. Según informes, llevaba consigo billetes de diferentes países, elementos que serán investigados.
El gobierno regional de La Libertad exigió que agentes de inteligencia permanezcan en la zona y señaló un déficit de más de 4 000 policías en la región. La captura fue confirmada por el ministro del Interior peruano, César Astudillo, quien destacó la importancia de la operación para la seguridad nacional.
Investigadores habían seguido una red de escondrijos en la capital boliviana, incluyendo una casa moderna en Achumani y un departamento en Irpavi. La policía peruana destacó la coordinación con autoridades bolivianas para lograr la detención.
La operación se enmarca en una campaña contra la delincuencia organizada, con el objetivo de reducir la violencia y la corrupción en la región. La investigación continúa para esclarecer los vínculos del líder con actividades criminales.






















