El nuevo gobierno peruano asume una realidad compleja en el sector salud, heredando proyectos en ejecución y establecimientos nuevos en funcionamiento. La prioridad incluye el fortalecimiento de la atención primaria y la vacunación. El desafío principal consiste en mantener la continuidad de estos esfuerzos. La infraestructura existente representa una base para mejorar el sistema. Sin embargo, la atención primaria sigue siendo un punto débil. La inmunización también enfrenta desafíos. El gobierno debe asegurar que los proyectos no se detengan. La agenda prioriza la salud comunitaria. La continuidad es clave para lograr resultados. La situación exige coordinación entre distintas áreas. La salud pública se convierte en un tema central. El nuevo mandato debe actuar con urgencia. La población espera mejoras en el acceso a servicios. La gestión de los recursos es fundamental. La eficiencia en la implementación será determinante.