El gobierno de Estados Unidos y Venezuela anunciaron un acuerdo petrolero sin precedentes, según el cual Estados Unidos tomará el control de más de 65,000 millones de barriles de reservas de crudo del país. La Casa Blanca lo describió como el "mayor acuerdo petrolero de la historia", destacando su importancia estratégica para ambos países.
El acuerdo fue respaldado por el Alto Mando Militar venezolano, que participó en una reunión liderada por la presidenta Delcy Rodríguez. Durante el encuentro, las autoridades militares expresaron su apoyo al convenio, que busca impulsar el desarrollo energético en los campos petroleros venezolanos.
El Ministerio de Defensa de Venezuela también manifestó su respaldo al acuerdo, considerándolo un pacto estratégico para la producción de petróleo. Este apoyo institucional refuerza la colaboración entre ambos gobiernos en el sector energético.
La implementación del acuerdo aún requiere detalles técnicos y legales, pero su aprobación por parte de las autoridades venezolanas y estadounidenses marca un avance significativo en la relación bilateral.






















