Perú ha decidido romper relaciones diplomáticas con Irán tras denunciar la represión contra manifestantes y la tensión en el estrecho de Ormuz, según informó la Cancillería peruana. El gobierno de Keiko Fujimori señaló que Irán obstaculiza inspecciones nucleares y limita libertades, lo que ha generado críticas internacionales. La decisión se produce en un contexto de creciente inestabilidad en el Golfo Pérsico, donde enfrentamientos entre Estados Unidos e Irán han elevado los precios del petróleo.
La ruptura diplomática se suma a las acusaciones de Arabia Saudita, que atribuye un incidente mortal en un petrolero en Ormuz a Irán. La naviera saudita Bahri confirmó dos muertos en el buque "Sidr", mientras el Reino Unido exige una reducción de la tensión regional. Aunque ambos países no han mostrado interés en reanudar negociaciones, la situación refleja un clima de desconfianza entre potencias del Golfo.
Perú también criticó el "deterioro de la democracia" en Irán, donde se han reportado restricciones a la libertad de expresión y represión de protestas. Esta postura se alinea con la creciente preocupación de varios países por la evolución política y social en el país. La tensión entre Irán y sus vecinos sigue siendo un factor clave en la estabilidad del Medio Oriente.






















