Las autoridades de Nepal y China informaron este domingo que el número de muertos por las inundaciones y deslizamientos de tierra en la región fronteriza ha superado los 800. Según datos recientes, Nepal elevó a 788 el número de fallecidos, mientras que en territorio chino se reportaron 16 muertes adicionales, lo que eleva el total a 804. Más de 3.000 personas siguen desaparecidas en ambas naciones, según informes de medios locales y organismos internacionales.

El río Bhotekoshi, que atraviesa la zona afectada, ha experimentado un aumento significativo de su caudal, lo que ha generado nuevas alertas de inundación. Las autoridades han enviado mensajes a los teléfonos de residentes en distritos vulnerables, instándolos a mantenerse en alerta máxima. Los equipos de rescate continúan con operaciones de búsqueda en zonas remotas, donde las condiciones climáticas y el terreno accidentado complican los esfuerzos.

La tragedia ha dejado un impacto profundo en las comunidades locales, con muchos hogares destruidos y infraestructura severamente dañada. Aunque se ha descartado una conexión directa con el calentamiento global, expertos han señalado que los cambios climáticos pueden haber influido en la intensidad de los eventos. Mientras se espera la evaluación final de los daños, la prioridad sigue siendo la búsqueda de sobrevivientes y la asistencia a las víctimas.