El rey Harald V de Noruega falleció el viernes 28 de agosto a los 89 años en el Hospital Nacional de Oslo, donde había estado internado desde el 17 de agosto. La Casa Real confirmó oficialmente su muerte, anunciando que el monarca había dejado de luchar contra las complicaciones de su salud. Harald V, quien fue rey desde 1991, fue el primer monarca noruego en gobernar tras la abdicación de su padre, el rey Olav V, y fue conocido por su participación en los Juegos Olímpicos como atleta.

Su hijo, Haakon VIII, asumió el trono como nuevo rey de Noruega. El joven monarca, quien ya había sido nombrado heredero en 2015, prometió mantener el lema de su padre y abuelo: "Todo por Noruega". Aunque el rey fallecido dejó un legado de estabilidad y modernidad, su hijo enfrentará desafíos, incluyendo tensiones familiares y la sombra de escándalos internacionales.

La Iglesia Católica envió sus condolencias al nuevo monarca, destacando el servicio y la dedicación de Harald V durante su reinado. Mientras se prepara la ceremonia oficial de su entierro, el país se une en homenaje a un rey que marcó una era de continuidad y tradición en la monarquía noruega.