Un sismo de 7,2 grados de magnitud sacudió la región de Ayacucho en Perú, afectando 18 centros poblados. El epicentro se ubicó en Coracora, a 108 kilómetros de profundidad, lo que redujo la intensidad del movimiento en la superficie. Aunque la magnitud fue similar a la de un terremoto reciente en Venezuela, el impacto fue menos destructivo. Horas después, una réplica de 4,2 grados causó nuevas vibraciones en la zona.
Las autoridades locales han iniciado evaluaciones para determinar el nivel de daño. No se han reportado víctimas fatales, aunque se observan estructuras dañadas en varios lugares. La profundidad del sismo es considerada un factor que mitigó sus efectos.
El fenómeno ha generado preocupación por la preparación del país ante desastres sísmicos. Desde el 2000, Perú ha registrado más de 60 movimientos telúricos con magnitud superior a 6 grados, con Arequipa como una de las regiones más afectadas.
Los habitantes de Ayacucho han expresado temor, aunque la falta de daños graves alberga cierta calma. La comunidad sigue en alerta, esperando una evaluación más detallada de los efectos del sismo.





























