La tragedia en la región fronteriza entre Nepal y China ha dejado al menos 165 muertos y más de 1.300 personas desaparecidas, según informes preliminares. La inundación, causada por fuertes lluvias, ha afectado áreas rurales y montañosas, donde se han reportado daños severos a viviendas y infraestructura.

Las autoridades nepalesas han elevado el número de fallecidos a 359, mientras que el balance de desapariciones incluye 644 turistas, de los cuales 127 son nepaleses y 517 extranjeros, principalmente de la India, Estados Unidos, Ucrania, Malasia y Australia.

Más de 24 horas después del desastre, aún se registran bajas en la zona, con cientos de personas aún en busca y rescatadas. Las autoridades continúan evaluando el alcance del daño y coordinando esfuerzos internacionales para ayudar a las víctimas.