Nepal y China han elevado el número de víctimas mortales a más de 550 tras el desbordamiento del río que azotó la región. Según las últimas informaciones, Nepal reporta 553 fallecidos, mientras que China confirma cinco muertos en el condado tibetano de Gyirong. La emergencia afectó tanto a Nepal como a la zona fronteriza con el Tíbet, donde se registraron daños significativos en viviendas y carreteras.

Las autoridades continúan con las labores de rescate, aunque el acceso a zonas arrasadas sigue siendo difícil. Mientras tanto, se reportan más de 550 personas desaparecidas en la región, según las últimas cifras. La situación ha obligado a evacuar a miles de personas, mientras se evalúa el alcance del daño causado por el desbordamiento.

El desbordamiento se produce en un contexto de monitoreo del deshielo del Himalaya, donde científicos de ambos países han emitido alertas tempranas. A pesar de ello, el mecanismo no logró prevenir el desastre, lo que ha generado debates sobre la eficacia de los sistemas de alerta ante deslizamientos repentinos.